La semana pasada mi novia y yo cogimos un taxi a las 4 de la mañana de la Puerta del Sol a mi piso en Atocha. Por lo general, no me gusta coger taxi porque me gusta caminar pero aquella noche decidimos coger un taxi en vez de ir por andando. Aquella noche, tuvimos un taxista muy malo porque cuando llegamos a casa perdimos 54,00 euros por un viaje que habría costado entre 4,00 y 5,00 euros. Lo que pasó: cuando llegamos en Atocha, di al taxista un billete de 50,00 euros pero me dijo que no tenía cambio. Mi novia sóla tenía 4,50 euros en monedas más su billete de 50,00 también. Después de pensar un rato, el taxista decidió tomar el 4,50 en monedas para la vuelta. Me dio un billete de 50,00 y salimos del taxi. Cuando llegamos a casa, reconocí que el billete que me dio el taxista era falso y no era el mío. ¡Joder! La próxima mañana, fuimos a una comisaria para hacer una denuncia con la policía pero estoy casi seguro que ellos no van a encontrar o detener el taxista. Desgraciadamente, no recordamos mucho del taxista, con la excepción del tipo de coche, y no le pedimos por el recibo. A primero, pensaba que esta situación tenía que ver con la verdad que somos extranjeros y que no estamos acostumbrados a los taxistas aquí en Madrid. Ahora, pienso que es una pena que no se puede confiar en un taxista sin pensar antes de coger uno. La policía y otras personas aquí en Madrid me dijieron que mi caso no es común pero algo considerable. En este caso, pienso que yo tenía alguna responsabilidad tener cuidado y ser consciente de la situación (aquella noche no estuve borracho, gracias), pero al mismo tiempo quiero saber que puedo confiar en un taxista que se hace un gran servicio a mucha gente de la Comunidad.